Desalinización

Ref:  Juan Francisco Zúñiga Santana
Máster en Ciencias. Investigador Agregado 
de CUBAENERGIA

 

"La desolación del agua de mar se proyecta como una alternativa para la obtención de agua potable". 

 

La desalinización,

Es un proceso mediante el cual se elimina la sal del agua de mar o salobre, también conocida como desalación, es el proceso por el cual el agua de mar, que contiene 35 000 ppm (partes por millón) del total de sólidos disueltos (T.S.D.), y las aguas salobres, que contienen de 5 000 a 10 000 ppm del T.S.D., se convierten en agua apta para el consumo del hombre, uso doméstico y utilización industrial.

Debemos tipificar también que se entiende por agua dulce y por agua potable según los estándares el cual pueden variar en cada país; pero sin embargo, el estándar empleado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como una solución acuosa que contiene menos de 500 ppm del T.S.D. y  para la definición de agua potable sería básicamente la misma, agregándole las siguientes cualidades: inodora, incolora, insípida y finalmente libre de bacterias contaminantes.

Las plantas desalinizadoras (también conocidas como desaladoras, son instalaciones industriales destinadas a la desalinización, generalmente del agua de mar o de lagos salados para obtener agua potable.

 

Historia,

Quizá la más antigua referencia que existe sobre la desalación del agua de mar es el relato que aparece en la Biblia (Éxodo, capítulo 15, versículo 22-25): «Al mando de Moisés, los hijos de Israel partieron del mar Rojo. Avanzaron hacia el desierto del Sur y marcharon por él tres días sin hallar agua. Llegaron a Mara, pero no podían beber el agua por ser amarga [por eso se dio a este lugar el nombre de Mara]. El pueblo murmuraba contra Moisés, diciendo: ¿Qué vamos a beber? Moisés clamó a Yavé, que le indicó un madero que él echó en el agua, y esta se volvió dulce».

 

¿Por qué la desalinización?,

Se estima que la cantidad de agua en la Tierra es aproximadamente de 1 386 x 1015 m3; de ella, 1 349 x 1015 m3 (97,5 %) se encuentran en los océanos, y el resto, o sea, 37 x 1015 m3 (2,5 %), es agua dulce; se observa una muy baja proporción del agua dulce con respecto a la de mar, lo que da una idea de la poca cantidad que se halla disponible para ser empleada por el hombre en forma directa.