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TÉCNICA DEL VETEADO....Fuente: Internet

Si está cansado de la apariencia de sus puertas, marcos de cuadros o de sus muebles, una forma de renovación es la técnica del veteado. Se describe como imitar las vetas de la madera en superficies de materiales poco nobles.

La forma más efectista de lograr el veteado se consigue dando primero una capa de pintura base ligeramente mate y después una capa de pintura de aceite satinado.

Es recomendable que la tonalidad de la pintura que queda encima sea más oscura que la de la primera mano.

Para aplicar la pintura base habrá que seguir el procedimiento normal con un rodillo de pelo corto en las superficies lisas y con pincel, de la forma más uniforme posible, en las zonas más complicadas. Una vez se haya secado la primera capa, habrá que dar la segunda mano. Cuando toda la superficie esté ya pintada del color oscuro, sin dejar secar, se pasará el veteador siempre en la misma dirección. Deberá continuar la veta con un peine de goma.

En la actualidad, se pueden adquirir veteadores que tengan por un lado el dibujo que simula los nudos de la madera, y por el otro lado el peine para continuar la veta.

Los colores más habituales para este procedimiento son el beige y el verde oliva. Si quiere utilizar pinturas mates y traslúcidas de determinados colores, deberá diluirlas en dos partes de aguarrás y una de aceite de linaza, y así se obtendrá un barniz veteado.

No habrá que dar una segunda capa de pintura cuando se utilice este procedimiento de pintado, ya que se borraría todo el efecto conseguido con el veteador. Como este procedimiento se puede utilizar par renovar los muebles antiguos, puede que algunos tengan capas anteriores de pintura o barniz.

Al vetear la superficie se darán dos manos de pintura -la primera como base y la segunda para el acabado-, por lo que habría que eliminar la pintura anterior que pudiese haber sobre la madera.

El veteado se puede aplicar en todo tipo de muebles, pero es común utilizarlo especialmente en mobiliario fabricado con maderas poco nobles. También es útil para la decoración de puertas, marcos de cuadros, zócalos, paredes de hormigón... y en general, cualquier superficie que soporte la pintura.