Adobe


Edita  rpizarroi |  nov.2009

Siempre asociamos el adobe a la construcción de baja calidad, digna de un país subdesarrollado, sin embargo actualmente se vuelve a considerar el adobe como una material más a tener en cuenta a la hora de elegir la forma de construir una vivienda. Hay varios métodos en la dosificación del amasado del adobe para darle su consistencia, hay países que le agregan otros componentes fuera de: cal hidráulica, cemento formando el Sandstone, formando un ladrillo muy barato de excelentes características, térmicas, y de aislación.

Pero en general podremos decir que, el adobe es la mezcla en húmedo de arcilla, arena y paja, materiales abundantes y de bajo precio extraídos zonalmente. Fundamentalmente la idea de construir estas casas en ladrillo de adobe es hacerla uno mismo, con moldes, en forma totalmente artesanal sin mano de obra calificada, sino que con una cierta orientación técnica básica acompañado de un manual.

Pero las razones para su elección como material de construcción, no solo es de precio, sino porque reúne ventajas que van desde consideraciones estéticas, el adobe permite realizar formas suaves y redondeadas de agradable aspecto, a ecológicas por el bajo consumo de energía que exige este tipo de edificaciones y de confort, donde las casa de adobe son mucho más frescas en verano y cálidas en invierno que las de ladrillo, por lo que casi no precisan de utilización de energía en su climatización.

Otras ventajas adicionales del adobe, es que permite fácilmente modificar la construcción una vez realizada, demoler un muro o ampliar la vivienda con una nueva dependencia, provoca menos problemas que la construcción habitual, pues el adobe se pueden reciclar in situ en los muros de la nueva obra y el resto se transforma en tierra que se incorpora al suelo, dejando un mínimo de escombros o remanentes.

Además no hay excesiva dificultad para insertar en las paredes existentes las tuberías y cañerías para instalar nuevos servicios de agua y luz, con lo que el mantenimiento e incorporación de nuevas redes de luz, agua o comunicaciones, se resuelven en este tipo de construcciones de forma más sencilla rápida y con menos gasto.

Sin lugar a duda principalmente la construcción de estas viviendas requiere de usar la tierra de el mismo lugar, donde se va a emplazar la casa, por el contrario aumentarían los costos por flete.

Mezclando y amasando in situ (en el lugar) manualmente con paja o con una mezcladora y agregando a este amasado ciertos elementos para fortalecer su coherencia y solidez, se llenan los moldes, donde los estucos en terminaciones de los muro se ocupa también con mezcla de adobe.

El adobe por su peso no es, en principio material conveniente para la construcción en altura, pero resulta muy adecuado para viviendas de dos plantas sobre rasante, como pueden ser las viviendas tipo chalets. Tampoco se debe utilizar este material en zonas que tengan riesgo de movimientos sísmicos, ni en zonas de clima muy húmedo, tanto en lo referente a una abundante pluviometría, como a sitios caracterizados por tener de forma habitual, un alto índice de humedad ambiental.

Una desventaja en la construcción de adobe, está en el volumen y espacio que ocupan sus gruesas paredes, lo que no las hace adecuadas para edificar en ciudades ya que las normas urbanísticas limiten fuertemente el volumen y su elevado precio, obliguen a conseguir con un aprovechamiento máximo del terreno disponible.

El gran enemigo del adobe es la humedad, por ello tradicionalmente, la base de las paredes exteriores de las viviendas de adobe se realizaban con fundaciones de piedra, hasta una altura aproximada de 40 cm., de modo que los muros de adobe quedaban aislados de la humedad que sube por capilaridad del suelo y de las pozas de agua que se pueden formar en caso de lluvias intensas. La piedra se puede sustituir perfectamente, por un encofrado de hormigón, impermeabilizado en su parte superior con una capa continua de asfalto que sirva de barrera a la humedad. Los vanos de puertas y ventanas, si no deseamos hacerlos en forma de arco, conviene reforzarlos con “vigas tablones “de madera con grosor suficiente para soportar la carga superior del muro, también se acompaña esta solución con la construcción de un arco de ladrillo embutido en el adobe, cuya misión es derivar el peso del muro hacia los costados, librando el vano del peso.

Hay dos formas de construir con adobe, el “tapial”, o propiamente con adobe. El tapial es un encofrado de madera que se rellenó de barro con o sin guijarros que se compacta a medida que se llena, para que el barro rellene uniformemente el encofrado y quede bien apisonado, trabajando de forma similar a como se trabaja con hormigón.

El adobe es un ladrillo hecho de barro, para su construcción se utiliza un molde de forma parecida una escala de madera, en la que cada “peldaño”, conforma el espacio de un adobe, más o menos como un ladrillo de unos 10 cm. de grueso. Inmediatamente rellenado el molde, se levanta y se traslada a un nuevo lugar para fabricar otra serie, de forma que los adobes recién fabricados secan al aire por los cuatro costados. Cuando los adobes se secan del todo se les despega del suelo, y se les utiliza como ladrillos, usando como amasado el mismo barro del que están hechos, de forma que todo el muro queda hecho de adobe. Antes que la pared seque del todo se la puede dar un enlucido de barro, de forma que la pared quede totalmente lisa. Las vigas del techo deben apoyar sobre montantes situados sobre el barro de forma que la presión que soporte el muro se reparta uniformemente en mayor superficie, estas vigas y montantes, que tradicionalmente eran de madera, pueden ser de cualquier material como viguetas prefabricadas, o de vigas de acero, pues el barro se comporta bien con cualquier otro material, También pueden mezclarse el adobe con tabiquería de ladrillos, sin mayores problemas.